lunes, 1 de agosto de 2016

cancerbero

Cancerbero. Alfarería, modelado, clavos, esmaltes y ahumado post-cocción
Cancerbero. Alfarería, modelado, clavos, esmaltes y ahumado post-cocción

“…Si el infierno es una casa, la casa de Hades, es natural que un perro la guarde; también es natural que a ese perro lo imaginen atroz. La Teogonía de Hesíodo le atribuye cincuenta cabezas; para mayor comodidad de las artes plásticas, este número ha sido rebajado y las tres cabezas del cancerbero son del dominio público…”

Jorge Luis Borges. Manual de zoología fantástica

En verdad en  el relato de Homero Ulises nunca se encuentra con el Cancerbero. Pero sí sucede que siguiendo los consejos de Circe logra descender e ingresar al mismísimo infierno para entrevistarse con Tiresias. Necesita sus visiones para saber cómo estaban las cosas en Ítaca y poder planificar su regreso a casa con éxito. De paso se reencuentra con su madre muerta, con un marinero de su equipo fallecido sin que nadie lo notase -quien le reclama sepultura- y con varios conocidos más. Luego regresa al mundo de los vivos sin dificultad alguna.

Así y todo, me desconcierta que no se hayan cruzado, imagino al perro más furioso que nunca al enterarse de la ilustre visita.