hornito de carbón

Espectacular la quema nocturna

He realizado varias de mis obras en el hornito de carbón. Es realmente muy noble. 

Durante una de las primeras Jornadas de Quemas de la Cátedra Cerámica Complementaria, invitamos al ceramista Gustavo de Marcos quien nos transmitió generosamente su experiencia de cómo bizcochar piezas cerámicas en el “Horno Celina”. A partir de aquella experiencia he realizado numerosas quemas en este hornito, tanto con los estudiantes de la Cátedra, como con mis alumnos del taller de Extensión, así como también sola en mi casa. Es muy sencillo y puede alcanzar temperaturas muy encima de los 1000º.



MATERIALES
  • De 1 a 3 latas de 20 litros (tipo de aceite o thinner) sin fondo ni tapa, encastradas una dentro de otra.
  • 1 parrilla
  • 1 bolsa de carbón grande
  • Algunos ladrillos
  • Leña fina y papeles de diarios
Opcional 
  • Aserrín
  • Un balde con agua
  • Pinzas largas o un gancho de alambre largo


ACERCA DE LAS PIEZAS

Las piezas deben ser construidas en arcilla blanca o roja preparada especialmente con un agregado de 30% de chamote y talco industrial. Las paredes de las mismas deben ser de espesor uniforme, no muy grueso (entre 3 y 5 mm de espesor), preferiblemente bruñidas. Dado que irán entre el carbón que se irá consumiendo, las puntas o salientes muy finas correrán riesgo de romperse.
Para colorearlas pueden emplearse engobes, óxidos, pigmentos bajo cubierta o sulfatos.

Esquema 1

HORNEADA

Carga del horno

1. Como se señaló más arriba, las latas (sin tapa ni fondo) deben estar una dentro de otra para lograr una altura mayor.

2. Apoyar la parrilla se sobre ladrillos de manera que quede despegada del piso favoreciendo la entrada de aire por abajo y asegurando así que el fuego no se apague. (Ver esquema 1)

3. Colocar el horno sobre la parrilla.

4. Formar un colchón de carbón no muy compacto de entre 10 y 15 cm de espesor.

Esquemas 2 y 3

5. Comenzar a colocar las piezas, distribuyéndolas en forma de anillo, dejando siempre en el centro una “columna” de carbón por donde irá bajando el fuego durante la cocción a través del horno. (Ver esquemas 2 y 3).

6. Puede colocarse carbón dentro de las piezas.

7. Debe tenerse en cuenta que llegando al centro de la cámara de cocción, el calor será mayor y que, por ejemplo, las piezas de arcilla roja correrán riesgo de deformarse o fundirse.

8. Se dejan libres otros 10 o 15 cm antes del borde y se completan con carbón. Encima se apoyan los diarios y la leña fina para el encendido.

Encendido y quema

Con diarios y leña fina se enciende el carbón constatando que haga llama y se deja que se consuma. No se agrega más combustible ni se tapa en ningún momento. Si en vez de llama el carbón hace brasa, se consumirá igual, pero no se logrará la temperatura adecuada para bizcochar cerámica.

DESCARGA

Obra del conjunto Los vencidos enfriándose en la parrilla del horno

Pueden dejarse las piezas en el horno hasta que todo se enfríe naturalmente y retirarlas de entre las cenizas. O bien se las puede sacar al rojo vivo usando pinzas o un gancho largos una vez consumido todo el combustible. En este caso:

1. Se las puede sumergir directamente en agua.

2. En leche en el caso de los contenedores utilitarios. La grasitud proporcionada por la misma impregnará las piezas y les dará cierta impermeabilización.

3. Se las coloca en el aserrín hasta lograr una reducción y luego al agua.

Florencia Melo. Trofeos, 2011

TIEMPOS

En la Jornada de quemas a cielo abierto llevada a cabo el 23/9/2009 en la Facultad de Bellas Artes se encendió el horno a las 11.15 horas y se pudo comenzar a descargar a las 13.15 horas. Lo hemos repetido en numerosas oportunidades y dependiendo del tamaño del horno (2 o 3 latas), del clima y de la cantidad de piezas, suele demorar entre 2 y 3 horas. En la realizada el 1/6/ 2016 -día particularmente frío y ventoso- pudimos medir la temperatura con un pirómetro portátil y comprobar que alcanzó los 1100º en tres horas.

GLOSARIO

Bizcochar: Se denomina así a la cocción de la arcilla por encima de los 700º para convertirla en cerámica.

Chamote: Material cerámico (es decir, arcilla cocida) molido a diferentes grosores que se incorpora a la arcilla húmeda como antiplástico y para reducir la contracción o merma.

Bruñido: Consiste en abrillantar la pieza por medio de frotación. Para esto se utiliza un objeto plano, duro y muy liso, como por ejemplo una cuchara de metal. Tradicionalmente se utiliza una piedra de ágata. El bruñido homogeneiza la superficie exterior, y no sólo la pieza adquiere un brillo característico, sino cierta impermeabilización.

Sulfatos: minerales derivados de los metales utilizados como colorantes cerámicos. Lo más comunes en el mercado son los de cobre y de hierro, aunque puede llegar a conseguirse también sulfato de cobalto. Se presentan en forma de cristales grandes relativamente blandos que pueden molerse con facilidad. Son solubles en agua, esto significa que al amasarlos con la arcilla se irán disolviendo en ella dando ciertos efectos. También los cristales pueden incrustarse en la superficie una vez obtenida la forma. Tienen cierta toxicidad.