sábado, 20 de agosto de 2016

mascando esperanza | seleccionado en el salón nacional de arte cerámico 2016

Florencia Melo. Mascando esperanza. Alfarería, modelado,
 ahumado y hojalata, 31 cm de alto


La historia toda estriba toda en anhelos que se mantiene, se pierden, se renuevan. Y con las nuevas esperanzas llegan nuevas teorías. Pero para los hacinados, para aquellos que tienen muy poco, o nada, excepto algunas veces el arrojo y el amor, la esperanza funciona de manera distinta. Es entonces algo que morder, algo que poner entre los dientes, llega la fuerza para seguir aún cuando la fatiga nos acose, llega la fuerza, cuando es necesaria, para elegir no gritar en el momento equivocado, llega la fuerza sobre todo, para no aullar. Una persona con la esperanza entre los dientes, es un hermano o hermana que exige respeto. Quienes en el mundo real no tienen esperanza están condenados a estar solos. Lo mas que pueden ofrecerle a otros es lástima. Y cuando se trata de sobrevivir las noches e imaginar los días venideros, poco importa si la esperanza entre los dientes es fresca o está hecha jirones.

John Berger. "Hablaría de mi amor suavemente" 2002, en Con la esperanza entre los dientes. Alfaguara 2011

(Quedé seleccionada en el Salón Nacional de Artes Visuales categoría Arte Cerámico. Feliz!)