jueves, 14 de julio de 2016

el dulce fruto del olvido | lotófagos

Lotófago. Arcilla coloreada, alfarería, modelado
Lotófago. Arcilla coloreada, alfarería, modelado
Lotófagos. Arcilla coloreada, alfarería, modelado. Alambre y papel vegetal

Tras nueve días de peligro y penalidades, Ulises se encontró a la vista el promontorio libio donde viven los lotófagos. El loto es una baya dulce, sin hueso, amarilla y bastante saludable, con la salvedad de que quien la come pierde por completo el recuerdo de su país. Ulises desembarcó en Sirinx y, mientras llenaba las tinajas de agua, envió una patrulla.

Los exploradores, después de haber comido unos cuantos frutos ofrecidos por los simpáticos nativos olvidaron inmediatamente dónde estaban, por qué habían ido allí e incluso, sus propios nombres. No querían nada más que pasar el resto de sus vidas allí, comiendo lotos.


En base a Los mitos griegos de Robert Graves