miércoles, 3 de septiembre de 2014

mandrágora y un animal soñado por kafka | espíritus indómitos

Mandrágora secándose
La mandrágora no es como una especie de girasol truculento, como yo la imaginaba, sino más bien un yuyito pinchudo con flores bastante agradables a la vista. Así lo cuenta Borges: 

“…Como el borametz, la planta llamada mandrágora confina con el reino animal, porque grita cuando la arrancan; ese grito puede enloquecer a quienes lo escuchan (…) También que quienes las recogen trazan alrededor tres círculos con la espada y miran al poniente; el olor de las hojas es tan fuerte que suele dejar mudas a las personas (…) 
La supuesta forma humana de las mandrágoras ha sugerido a la superstición de que éstas crecen al pie de los patíbulos…”

en proceso de armado

La Mandrágora. Esmaltes y pigmentos ahumados
sobre bastidor con mosaico de veneciano y
técnica mixta (30 x 30 x 3 cm)

Un animal soñado por Kafka y Mandrágora

“…Es una animal con una gran cola, de varios metros de largo, parecida a la del zorro. A veces me gustaría tener su cola en la mano, pero parece imposible, animal está siempre en movimiento, la cola siempre de un lado para otro. (…) Suelo tener la impresión de que el animal quiere amaestrarme; sino, qué propósito puede tener retirarme la cola cuando quiero agarrarla, y luego esperar tranquilamente a que ésta vuelva  a atraerme, y luego volver a saltar…”


Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero 

Manual de zoología fantástica. México, FCE: 1996


Un animal soñado por Kafka